Otoño por ambientes

Despedimos el otoño con este post, en el que os contamos las dos propuestas que propusimos a los niños y niñas de 5 años. Ambas se enfocan desde la filosofía de las escuelas de Reggio Emilia.  Veamos algunas citas de su mayor propulsor, Loris Malaguzzi:

“La creatividad se hace más visible cuando los adultos intentan estar más atentos a los procesos cognitivos de los niños que a los resultados que alcanzan en diversos campos de acción y comprensión”.

“La creatividad parece surgir de múltiples experiencias, junto con un desarrollo bien sustentado de los recursos personales, incluyendo una sensación de libertad para aventurarse más allá de lo conocido”.

Loris Malaguzzi

Recogemos la definición del  ATELIER ,desde la página web de la Fundación Loris Malaguzzi:

http://www.reggiochildren.it/attivita/atelier/

“Del fin de los años’ 60 en las escuelas de la infancia del Ayuntamiento de Reggio Emilia ha sido insertado el espacio del taller y la figura del atelierista, un “enseñante” con competencias de naturaleza artística. De este modo los lenguajes expresivos y poéticos se han convertido en parte del proceso por la que se estructura el conocimiento mismo.

El taller se vuelve por lo tanto el lugar de la búsqueda, de la invención, de la empatía, que se expresa por ” 100 lenguajes” y expandiéndose más allá de la edad de la infancia hasta la mayor edad también, la ancianidad.

Desde esta perspectiva, hemos propuesto dos ambientes en el aula: atelier y composiciones con hojas.  Siguiendo las siguientes pautas:

  • Libertad para participar en las propuestas o no.
  • Disposición de instrumentos y materiales muy variados, respetando sus elecciones.
  1. ATELIER:

Presentamos el ambiente a los niños/as, con los materiales e instrumentos colocados de forma fácil y al alcance de todos/as. Pedimos a los alumnos/as que aportaran a clase cualquier fruto de otoño, cada día los clasificábamos, según eran carnosos o secos. Durante dos semanas, entre todos/as, se iba construyendo el ambiente que finalmente quedó así:

 

Durante casi un mes, los niños y niñas, podían ir libremente al Atelier siguiendo las siguientes condiciones:

  • Elegir un fruto. Tratarlo con respeto y luego volver a colocarlo en su lugar correspondiente.
  • Libertad para dibujar, pintar… en los caballetes o en las mesas.
  • Limpiar la zona de trabajo e instrumentos (pinceles).

A continuación os mostramos algunos ejemplos de sus creaciones, esperamos que os gusten:

 

 

 

2. COMPOSICIONES CON HOJAS:

Les pedimos colaboración a los niños y niñas clasificando las hojas del otoño según su color. Después de dos semanas teníamos muchas hojas de diferentes tipos, colores y tamaños.

Al igual que en el atelier, durante casi un mes, los alumnos/as, podían ir libremente siguiendo las siguientes condiciones:

  • Tratar las hojas con respeto y luego volver a colocarlas según su color.
  • Libertad para crear cualquier animal u otros elementos.
  • Llamar al maestro/a al finalizar para documentarlo.

A continuación os mostramos algunos ejemplos de sus creaciones:

LORIS MALAGUZZI Y LOS 100 LENGUAJES DEL NIÑO

Loris Malaguzzi fue un maestro y pedagogo (1920-1994), propulsor de la metodología y escuelas de Reggio Emilia.

escuelas reggio emilia

Loris Malaguzzi

Dedicó toda su vida a potenciar una experiencia de CALIDAD educativa en la que se escuchara y respetara a los niños/as.

Los 100 lenguajes del niño/a

       Esta es una de las aportaciones de Malaguzzi que más ha impactado en el mundo.

         Los niños/as tienen muchas y diferentes formas de expresar sus pensamientos y creatividad.

Poseen más de 100 formas de pensar y aprender: la danza, la escultura, el dibujo, la pintura, el juego simbólico, la música,… Cada lenguaje ha de ser valorado por igual.

         Y para terminar, os invitamos a reflexionar con la poesía que dedicó a los niños/as:

Video Los 100 lenguajes del niño

El niño está hecho de cien.
El niño posee cien lenguas
cien manos, cien pensamientos
cien formas de pensar, de jugar y de hablar.

Cien siempre cien,
maneras de escuchar,
de sorprender y de amar,
cien alegrías para cantar y entender
cien mundos para descubrir
cien mundos para inventar
cien mundos para soñar.

El niño tiene cien lenguajes
(y más de cien, cien, cien)
pero le roban noventa y nueve.

La escuela y la cultura
le separan la cabeza del cuerpo.

Le dicen que piense sin manos
que haga sin cabeza
que escuche y que no hable
que entienda sin alegrías
que ame y se maraville
sólo en Semana Santa y en Navidad.

Le dicen:
que descubra el mundo que ya existe
y de cien le roban noventa y nueve.

Le dicen:
que el juego y el trabajo,
la realidad y la fantasía,
la ciencia y la imaginación,
el cielo y la tierra,
la razón y el sueño,
son cosas que no están juntas.

De hecho le dicen
que el cien no existe.